26 octubre, 2017

Testimonios

Y TODO GRACIAS A UNA RÁPIDA RESPUESTA 
DE LA COMUNIDAD!
UNA HISTORIA DE LOS VECINOS DE UNA URBANIZACION 
EN SENKATA

La Metodología con Base Censal, promueve la participación y movilización comunitaria real y activa, para solucionar sus problemas de salud.

Los dirigentes y vecinos de la zona de Senkata, junto al personal de salud y el Consejo de Salud Rural Andino (CSRA), participan activamente de reuniones regulares, donde el personal del Centro de Salud, informa sobre las principales enfermedades de la zona, sus signos de alarma y forma de prestar socorro. Por otro lado, los vecinos se organizaron a través de identificar teléfonos de emergencia para toda la zona (públicos y particulares). Todas estas acciones se traducen en una forma de vigilar los peligros muertes y enfermedades a cargo de los vecinos.

En un principio existía bastante susceptibilidad por parte de los vecinos para involucrarse en el auto-cuidado de su salud, porque pensaban que esto no era su función, sino del personal de salud. Sin embargo, al ser informados adecuadamente y poder actuar organizadamente, vieron que trabajando juntos (vecinos y personal de salud), sí podían mejorar su situación de salud y salvar vidas.

Un ejemplo, una noche un vecino (don Melchor) presentó fuertes y dolorosas punzadas en el estómago y decía que “tenia fiebre alta, estaba sudando frio y no paraba de ir al baño”. Su esposa acudió en busca del presidente de la zona al que también habían acudido otros vecinos que presentaban similar problema. Entonces, el presidente, de inmediato organizó a los vecinos para buscar ayuda del Centro de Salud, llamando al celular de la ambulancia de Senkata, pudiendo ubicar a otras familias enfermas usando los croquis y carpetas familiares que la metodología con Base Censal tiene en los Centros. Así se logró salvar más de 20 vidas de una intoxicación alimentaria aguda.

Con apoyo del CSRA, la comunidad (vecinos, autoridades, personal de salud y otros actores), están logrando que la salud sea sentida como responsabilidad y derecho de todos. Se espera replicar esta experiencia en otras zonas del país.


El deseo de vivir

Montero Santa Cruz Bolivia.- Wilber Machaca Porco es hijo de una familia de muy bajos ingresos económicos, nació sin esófago. Su mamá de 36 años es ama de casa, algunas veces trabaja como vendedora ambulante, otras como empleada doméstica, o lavandera. Su papá es albañil, tiene 30 años y es migrante del departamento de Potosí. Tienen 3 hijos, la mayor de 11 años, Wilber de 6 años y la hija menor de 2 años. La familia vive en una casa alquilada, utilizan un cuarto para dormitorio, sala, comedor, cocinan en el pasillo de su casa.

Wilber y su familia eran visitados regularmente en su casa por el personal del CSRA. Por su problema desde el nacimiento se alimentaba por medio de una sonda directamente al estómago. Le habían practicado 3 cirugías, la primera a los siete días de nacido y la segunda a los dos años de vida ambas sin resultado positivo.

Este problema motivó al personal de salud del CSRA y sus padres a buscar alternativas de solución. Algunos amigos voluntarios norteamericanos y médicos especialistas que colaboran con la institución, apoyaron el sueño de ver a Wilber como un niño normal.

Con algunos recursos disponibles, los padres y los especialistas tomaron la decisión de practicar una tercera cirugía con alto riesgo.

En la foto Wilber mostrando su cicatriz

Wilber fue operado en el hospital de niños de Santa Cruz por el Dr. Gerardo Gómez quien fue acompañado en la cirugía por el Dr. Oscar Aguilar medico cirujano pediatra del hospital Japonés, la cirugía duro 7 horas y gracias a Dios no presentó ninguna complicación. Estuvo 4 días en terapia intensiva y dos días con respirador, posteriormente pasó a sala común durante 16 días en este tiempo continuó con su alimentación por sonda a través del estomago. Luego discontinuaron la sonda para empezar alimentación liquida vía oral por 4 días, después semilíquida y finalmente comida normal, en todo este proceso el sistema digestivo toleró muy bien.

Finalmente después de 27 días, le dieron de alta, su salud estaba estable, estaba muy débil pero muy feliz, por que ya empezó a saborear sus alimentos.

Los padres sienten que su hijo ha vuelto a vivir!!

Ahora el niño esta saludable, va al colegio, es buen alumno está en primaria, no asistía al Kinder, ya sabe leer, maneja bicicleta, juega pelota, en realidad es un niño normal!!